CONCURSO DE ACREEDORES
Cuando una empresa pasa por dificultades, la ley establece un procedimiento especial para salir del bache: la declaración de concurso de acreedores. Y decimos bien: para salir del bache. Así, el concurso no se debe ver como una solución para aquella sociedad afectada que ya no tiene remedio; al contrario, lo que la ley persigue es que la empresa continúe su actividad y pueda superar la situación de insolvencia.
Lo que hace el concurso es reunir a todos los acreedores, conseguir un acuerdo entre ellos (la famosa "quita y espera") y, fijando unas prioridades, ir pagando sus créditos de forma ordenada. Sólo cuando no hay convenio entre los acreedores, o cuando dicho acuerdo se incumple, se procede a la liquidación de la sociedad.
Esquema básico del concurso de acreedores:
. Es un mecanismo que permite a un deudor detener el pago de las deudas que tiene pendientes, poniendo a todos los acreedores "en pie de igualdad".
. Persigue la consecución de un acuerdo entre los acreedores sobre cómo cobrar su crédito.
. En el caso de que no se llegue a un acuerdo, se procede a la liquidación de la sociedad.
. El juez puede determinar responsabilidades patrimoniales del administrador o administradores de la empresa concursada, en la denominada fase de calificación.
. Se finaliza cuando se han satisfecho las deudas afectadas por el acuerdo entre acreedores.

Concursos de Acreedores